viernes, 6 de febrero de 2009

El territorio de la helade



- Cada polis tenía sus propias leyes, monedas diferentes, gobiernos y ejércitos distintos. Pero todas los habitantes de esas ciudades poseían la misma lengua (el griego) y la misma cultura (adoraban a los mismos dioses), y compartían el sentimiento de pertenecer todos ellos a un mismo lugar geográfico: la HÉLADE.
- En el siguiente mapa vemos La Hélade formada por un conjunto de polis: Delfos, Atenas, Corinto, Esparta, etc
LA HÉLADE
- Como podrás observar en la imagen de la izquierda, las polis estaban situadas principalmente en los valles de las montañas (zonas más claras) y cerca del mar.
- Las polis estaban rodeadas por una tierra seca y pobre que debía ser duramente trabajada por sus gentes para obtener el alimento necesario. Los principales cultivos eran la vid, el olivo, el trigo y las hortalizas.
- El mar, en cambio, les proporcionaba abundante pesca y constituía un medio ideal de transporte ya que resultaba posible navegar durante todo el año hacia Asia (a través del mar Negro) o hacia el Oeste (a través del mar Mediterráneo), dirección Italia y península Ibérica. Estos mares tranquilos permitieron que los griegos se convirtieran en unos extraordinarios marineros y comerciantes.
El mUnDo gRiEgO

viernes, 14 de noviembre de 2008

dioses egipcios

DIOSES EGIPCIOS


AMON
Representación humana: cuerpo humano llevando en la cabeza una corona con dos plumas dividida cada una en siete partes.
Representación animal: carnero.
Su nombre significa "El Oculto". Aunque comenzó siendo una divinidad local de Tebas, fué declarado dios de Egipto en el Imperio Nuevo bajo el reinado de los faraones tebanos.
Fueron construidos varios templos en su honor, sin embargo el más grande fué el de Karnak, donde se encuentra la avenida de las esfinges con cabeza de carnero de cuernos retorcidos. Acabó uniéndose al dios sol, recibiendo el nombre de Amon-Ra.






ANUBIS, el guardián de la tumba
Representación humana: cuerpo de hombre con cabeza de chacal.
Representación animal: chacal.
Era considerado el patrón de los embalsamadores y recibía entre otros, el título de "El divino embalsamador". Es el dios que acompaña al difunto ante el Tribunal.
Fué adorado principalmente en la ciudad de Cinépolis.







HORUS
Representación: figura de un halcón portando las coronas del Alto y Bajo Egipto.
Se le identificaba con el rey. El rey es el representante de Horus en la tierra. Según la tradición era hijo de Osiris e Isis. Fué especialmente venerado en Edfú donde en época ptolemaica fué levantado un templo en su honor.













SET
Representación humana: figura de hombre con cabeza de animal desconocido de morro y orejas puntiagudas.
Representación animal: fué representado bajo la forma de distintos animales como el hipopótamo, serpiente, etc.
Fué el dios nacional de los hicsos. Era hermano de Osiris, Isis y Neftis, de quien a la vez era marido. Según la tradición mató a Osiris, despedazándole en catorce partes que fueron esparcidas por todo Egipto. Simbolizaba las fuerzas destructoras. Su centro de culto estuvo en Ombo.









TOT, el escriba de los dioses.
Representación humana: hombre con cabeza de ibis.
Representación animal: el babuino y el ibis.
Era considerado el patrón de los escribas. Como notario de los dioses participaba en la pesada del alma, para saber si el difunto era merecedor o no de pasar al mundo del más allá. Su lugar de culto fué la ciudad de Hermópolis, donde se levantó un templo en su honor





ISIS
Representación: mujer con el jeroglífico de Isis (una especie de trono) sobre la cabeza. A partir del Imperio Nuevo es representada con unos cuernos de vaca y el disco solar.
Era esposa y hermana de Osiris y madre de Horus.
Su santuario principal era el templo de Filas (philae)


NEFTIS
Representación humana: cuerpo de mujer, portando sobre la cabeza el signo de la casa-tumba que indica su nombre: "la Dama de la Casa".
Según la tradición era hermana y esposa del dios Set, de quien se apartó cuando éste mató a Osiris, poniéndose del lado de Isis para localizar los restos esparcidos de Osiris.





OSIRIS, dios del más allá.
Representación humana: Habitualmente se le represntaba con el cetro y el flajelo, la corono blanca del Alto Egipto, el cuerpo envuelto en un sudario, como una momia, del que salen los brazos y la barba postiza.
Aunque existen varios santuarios en su honor, su templo principal se encuentra en Abydos, donde según la leyenda, fué enterrada su cabeza (una de las catorce partes en que fué dividido por su hermano Set, y que fueron esparcidos por Egipto). Tubo su mayor importancia en el Imperio Nuevo












RA ,la luz creadora.
Dios solar de Egipto. Se le asoció con Horus y con Amón. Formó parte del protocolo titulario de los faraones como "Hijo de Re". Su centro principal de culto se encontraba en Heliópolis.
CORONAS EGIPCIAS





CORONA ROJA





corona roja o desheret corona del antiguo bajo egipto





CORONA BLANCA

corona blanca o hedyet corona del alto egipto






CORONA DOBLE







corona doble o sejemty es la corona de los dos poderes

jueves, 13 de noviembre de 2008

Sin duda, el elemento del vestuario mejor conocido de los faraones egipcios eran sus propias coronas, de las que existían numerosos ejemplos. Las más comunes y mejor conocidas son:
La Corona Hedjet o Corona Blanca, símbolo del Alto Egipto
La Corona Desheret o Corona Roja, símbolo del Bajo Egipto
La Corona Atef o Corona Osiriaca, presente en algunos rituales de carácter funerario. Precisamente, el culto funerario era la esfera de influencia del dios
Osiris.
La Corona Jepresh o Corona Azul, de significado aún oscuro, pero muy utilizada a partir del Imperio Nuevo.
La Corona Shuty o Corona Emplumada, que con el tiempo pasó a ser utilizada por las Grandes Esposas Reales y por las Divinas Adoratrices
La Corona Jemjem o Triple Atef, compuesta por tres coronas Atef y algunos complementos; parecía tener una función solar

Y, aunque no sea propiamente una corona, no podemos olvidarnos del tocado
Nemes, el famoso cubrepeluca y quizás el tocado más universal de los faraones gracias a la tumba de Tutankamón. Su comodidad y ligereza lo harían quizás la prenda favorita de los monarcas en momentos en que no fuera necesaria la presencia de las coronas, algunas de ellas realmente pesadas

Cetros
El Cetro Nejej (flagelo), el Cetro Heka (cayado) y el Nemes.
También existían diversas variedades, cada una de ellas con una sutil función que no hacía más que remarcar el poder del faraón sobre todo el mundo civilizado. Los más frecuentes son:
El Cetro Sejem, utilizado tanto por reyes como por nobles, simbolizaba la fuerza y la energía mágica de su portador.
El Cetro Nejej, símbolo antiquísimo del estado, tenía la forma de un flagelo. Su función era clara: como el pastor dirige al ganado con un flagelo, el faraón lo hace con el Nejej a todo su pueblo. Era muy utilizado en las ceremonias, y aparece con mucha frecuencia asociado al dios Osiris.
El Cetro Heka es el eterno acompañante del Nejej. El rey suele aparecer con los brazos cruzados y en cada uno de ellos porta uno de estos símbolos del poder. El Heka era un cayado también asociado a Osiris y con grandes poderes mágicos (la palabra Heka significa magia).

Trono
La ceremonia de la coronación se realizaba en Menfis, primera capital del reino unido, y comenzaba ascendiendo al heredero al rango de dios entregándole las insignias del cayado (Heka) y el látigo (Nejej), atributos del poder. Luego, tocado primero con la corona blanca del Alto Egipto, después con la roja del Bajo Egipto y finalmente con la doble corona, se sentaba en el trono hecho con papiros (símbolo del norte) y lotos (símbolo del sur).

Otros símbolos del poder

No sólo por su corona o por su cetro era reconocido el faraón. La larga historia y la compleja organización religiosa y ritual del Antiguo Egipto permitió desarrollar decenas de vestimentas, ornamentos y tocados reales, cada uno con una función específica. Así, no podemos olvidarnos de símbolos tan importantes como:
La barba postiza, utilizada por los faraones en las grandes ocasiones por su identificación una vez más con Osiris, considerado el primer gran monarca egipcio, y que era representado con una gran barba similar a la que llevaban sus sucesores.
El Uraeus y el buitre: La Cobra, animal característico de la diosa Uadyet, patrona del Bajo Egipto. El buitre, era el animal característico de la diosa Nejbet, patrona del Alto Egipto. Así las Dos Señoras representaban la unificación de las Dos Tierras en el ser del faraón.
Cola de toro o de león, que remarcaba la potencia creadora del monarca.
Así como infinidad de tipos de collares, pendientes, cinturones, sandalias, vestiduras plisadas de lino y demás tipos de joyas que harían de la visión del faraón en toda su gloria un golpe de efecto para los modestos habitantes del Valle del Nilo
EGIPTO FARAÓNICO.
El estudio de las antigüedades egipcias tiene de parecido al de la astronomía: en que embarga a los que a ello se dedican, arrancándolos por completo de las cosas de este “bajo mundo” y transportándolos a regiones etéreas. Para los egiptólogos, Cambises, Alejandro, César, Carlo Magno y otros personajes que al común de los mortales nos parecen antiquísimos, vivieron en el inmediato ayer. Los egiptólogos, a lo mismo que los astrólogos, se salen de este mundo; con la única diferencia de que los astrónomos se remontan a distancias inmensas en el espacio mientras que los egiptólogos se alejan a distancias inmensas en el tiempo; porque la historia de Egipto estaba ya acabándose cuando comenzaba a alborear la de Grecia. La expedición de los Argonautas y de la Guerra de Troya son acontecimientos tan remotos en la historia de los griegos que, lo mismo que los trabajos de Hércules pertenecen a la fábula más que a la historia, dudándose hasta que sucedieran realmente. Sin embargo, en el tiempo en el que se les supone ocurridos, estaba ya, la historia de Egipto, como digo, en sus postrimerías.

Nosotros, como turistas, tenemos todas las ventajas, Si nos concentramos, podremos ser astrónomos o egiptólogos combinados con los antropólogos sociales de la modernidad, teniendo una visión global de lo de arriba, de lo de abajo y de lo que está sobre la superficie. Un gran conjunto, puesto sobre una elegante mesa y, todo, magníficamente servido gracias a los estudiosos que nos han dejado ese banquete como la herencia más que rica.

Saquémosle el mayor provecho de los provechos a un viaje de esta envergadura y abrámonos para recibir todo lo que se nos regale. Solo deberemos estar alertas para no dejar de aprovechar una sola oportunidad.

Deseo que esta breve información ayude en comprender, en algo, a este grandioso país, haciendo a un lado las referencias exageradas o, tal vez erróneas, o quizá, ciertas, que nos llegan muchas veces por la manipulación y, otras, por verdadero amarillismo de las noticias propagadas por medios de comunicación internacionales, especialmente sobre los fanatismos de la religión practicada in situ, en el Egipto de hoy.

LUXOR.
Pequeña ciudad situada en el emplazamiento de la antigua Tebas, ofrece los más ricos tesoros del Alto Egipto. Su templo a Karnak, está dedicado al dios sol Amon Ra. Es aquí en donde se encuentran las ruinas de la grandiosa sala hipóstola con sus 134 columnas de granito rosa, algunas con 23 m de altura. Antiguamente, el camino de Karnak a Luxor, de unos 2km de largo, estaba construido por una avenida bordeada de esfinges con cabezas de carnero. Algunas sobreviven. Aquí se podrá visitar el templo dedicado a Amón, levantado por los faraones Amenothep III y Ramsés II, que se puede considerar el Partenón de la arquitectura egipcia por su perfecto clasicismo.

Lo que la mayoría de los visitantes conocen actualmente como Luxor, es un área separada en tres partes: la cuidad misma de Luxor, la Villa de Karnak a un par de kilómetros hacia el noreste y los monumentos de la necrópolis de la antigua Tebas en el banco occidental del Nilo. A lo largo del Río, el que por alguna razón parece ser más majestuoso en este lugar, las hileras de las estacionadas “feluccas” y barcazas antiguas comparten el banco este y sus costeras con hoteles flotantes de cadenas hoteleras, algunas de renombre mundial. Detrás de la fachada presentada al turista, se encuentran calles abigarradas, con viviendas hechas de adobe y llenas de gente, casi todas amigables. Luxor es, en definitiva, uno de los puntos inolvidables de la visita a Egipto.

TEBAS, LA CIUDAD DE LOS MUERTOS
Célebre en el mundo por las sepulturas de los grandes faraones, también guarda tumbas de sacerdotes, reinas, funcionarios y grandes dignatarios, adornadas con frescos que se conservan admirablemente. En el Valle de los Reyes se visita normalmente la Tumba de Tutankhamon, Deir el-Bahri y el templo de la Reina Hatshepsut. Este templo, adosado al acantilado, posee diversas terrazas escalonadas en una de las cuales se narra con pinturas y bajorrelieves, el nacimiento de esta Reina. Dentro del área se visita, además del Valle de los Nobles y el Valle de las Reinas, el Templo de Medinet Abu y los colosos de Memnon, antes de regresar a Luxor mismo.

EL TEMPLO A DENDERAH.
Hathor fue la diosa del placer y del amor; normalmente se le representaba como a una vaca o como mujer con cara de vaca y sobre su peinado llevaba colocado un disco solar, entre dos cuernos. Ella era la diosa beneficiaria del amor maternal y familiar, de la belleza y de la luz. Los griegos la asociaron con Afrodita. El templo amerita una visita especial porque y si aunque todo indica el declive de un estilo puro de arte egipcio, se conserva maravillosamente y será una visita para ser atesorada: completo, con un techo masivo de piedra, cámaras obscuras, pasajes subterráneos y columnas muy altas inscritas con jeroglíficos, el Templo principal de Hathor está casi intacto, mientras que la necrópolis de Denderah incluye tumbas de dinastías tempranas y evidencia de que Chepos y otros faraones más tardíos construyeron el complejo del templo en la forma que ahora se conserva. Aunque destruido por los ptolomeos y los romanos, su muy peculiar diseño sugiere se construyó en el sitio de un templo antiguo, reproduciendo el carácter y mitología del templo original. Hathor fue también la nodriza de Horus, antes de convertirse en su compañera y representa a Ihy, el aspecto juvenil de los dioses creadores. Denderah fue un sitio de ritual, en donde Hathor dio nacimiento a Horus y este templo se levanta, al filo del desierto, como esperando su regreso.

ABU SIMBEL.
El Templo Mayor es uno que Ramsés II, faraón de Egipto, construyó en Nubia y uno de los más completos en cuanto a construcción y de más bella arquitectura. Es el más grande, dedicado al culto del Dios del Sol, Ra-Horasty y, como guardianes se ven cuatro colosos gigante es de Ramsés de una altura de 20 metros cada uno. El templo presenta otras figuras, todas celebrando la salida del sol, entre ellos monos babuinos, la familia del faraón que incluye a su madre y a su esposa. Nefertary, hijos, hijas... Adentro y al fondo, con el sancta santorum, existen cuatro estatuas de dioses y de Ramsés mismo y hasta aquí llegan los rayos del sol por la mañana, en días determinados del año: el 21 de Febrero y el 22 de octubre, día de su nacimiento y día de su coronación, respectivamente.

El segundo Templo,menor que el anterior, está situado a unos metros al norte del primero y fue esculpido de la roca por órden de Ramsés II para su hermosa esposa, Nefertary, para que fuera adorada allí junto con otros dioses. Está dedicado al Amor y la Belleza, a Hathor –cuya estatua se encuentra en el santuario sagrado, y a su esposa. El visitante que hasta aquí llega, se queda sorprendido al contemplar una de las mayores cúpulas de hormigón del mundo, sobre la que se levanta el monte artificial situado detrás del Templo de Abu Simbel.

Los dos templos llamaron mucho la atención del mundo cuando fueron amenazados por las aguas tras la construcción de la presa. El llamamiento para salvar estos dos templos, hecho por Egipto, fue atendido por la UNESCO que en 1959 se lanzó a una campaña de salvamento de los monumentos de Nubia, que constituyen una parte importante de una de las civilizaciones más antiguas. En 1963, se inició el proyecto cuyo costo alcanzó los 36 millones de dólares norteamericanos. Y, gracias a este proyecto que tuvo respuesta, podemos contemplar los templos de Abu Simbel en su nuevo emplazamiento, sobre la colina y recibiendo al Sol, cada mañana.

TEMPLO DE KOM OMBO.
Está en la provincia de Asuán y en la ciudad de Kom Ombo. Construido sobre una colina que da al Nilo, su historia se remonta a la época ptolemaica. En esa ciudad que está localizada a 45km de Asuán, también se encuentran tumbas de la época arcaica.

TEMPLO DE EDFU.
También en la provincia de Asuán, está situado a 123km al norte de esta capital de provincia. En la ciudad de Edfu, se encuentra uno de los templos más bonitos,y que se caracteriza por la grandiosidad de su construcción y magnitud. Pertenece a la época ptolemaica y fue dedicado al culto del Dios Horus